Un hombre llamado Nick compró, a través de AT&T, un reluciente iPad Pro de color blanco y 128GB. Cuando abrió la caja y empezó a examinar el dispositivo, se dio cuenta de algo muy curioso: el anillo del Touch ID era dorado. El resto del iPad Pro (la parte de atrás y el marco) parecía corresponder con el dispositivo color plateado que había comprado. Cuando la llevó a Apple para preguntar qué había pasado, le dijeron que era un error de manufactura “extremadamente raro”, pero que si quería cambiarla debía ir a AT&T.

En la compañía de telecomunicaciones le dijeron que podrían cambiársela, pero que tal vez debería pensárselo dos veces. El “error” realmente no afectaba en nada al iPad Pro, y era algo nunca antes visto. Le dijeron que probablemente valdría mucho dinero si decidiera venderla por Internet. A fin de cuentas, Nick decidió quedarse con su iPad “unicornio”. No parece ser una mala decisión, tal vez después valga muchísimo más.